La combinación de varias cirugías en un solo evento quirúrgico es una práctica habitual en Cirugía Plástica. La seguridad de los procedimientos, la facilidad para controlar el sangrado, la reducción de tiempos de cirugía y la aplicación de anestesia local asociada a sedación o anestesia general mínima permite recuperaciones prontas y libres de molestias.
No todas las cirugías pueden ser combinadas aunque la gran mayoría de ellas sí pueden ser combinadas, reduciendo el riesgo quirúrgico al evitar varias entradas al quirófano y múltiples anestesias.
Una recuperación rápida y un regreso a casa libre de molestias aseguran un tiempo postoperatorio más cómodo e indicaciones fáciles de cumplir.
Las cirugías NO combinables son aquellas con riesgo de sangrado en caso de esfuerzos al salir pronto a casa o bien, aquellos casos donde la persona al regresar a casa debe caminar mucho, subir muchas escaleras o realizar esfuerzos.
Otras cirugías NO combinables son aquellas con sangrado limitado pero la combinación de 2 o más de ellas genera un riesgo innecesario de baja presión o descompenzación. No seben asociarse cirugías como la reducción de busto y una liposucción grande. Tampoco deben asociarse una cirugía de rejuvenecimiento de cara y la reparación de un tabique nasal desviado. En ocasiones el esfuerzo necesario para moverse, levantarse de la cama o acostarse genera tensión sobre las heridas recién cerradas produciendo sangrado o dañando las suturas con riesgo de abrirse las heridas.